sábado, 27 de junio de 2015

LECTURA 27 DE JUNIO

DÍA 178

27 DE JUNIO (SALMOS 71:1-74:23)

SALMO 71

ORACIÓN DE UN ANCIANO EN PELIGRO

1 En ti, oh Jehovah, me he refugiado;
no sea yo avergonzado jamás.
2 Socórreme y líbrame en tu justicia.
Inclina a mí tu oído y sálvame.
3 Sé tú mi roca fuerte
a donde recurra yo continuamente.
Has mandado que yo sea librado,
porque tú eres mi roca y mi fortaleza.

4 Oh Dios mío,
líbrame de la mano de los impíos,
de la mano de los perversos y opresores.
5 Porque tú, oh Señor Jehovah, eres mi esperanza,
mi seguridad desde mi juventud.
6 Por ti he sido sustentado desde el vientre;
tú eres quien me sacó del seno de mi madre.
Siempre será tuya mi alabanza.

7 Para muchos he sido objeto de asombro,
pero tú eres mi fuerte refugio.
8 Esté llena mi boca de tu alabanza,
de tu gloria todo el día.
9 No me deseches en el tiempo de la vejez;
no me desampares cuando mi fuerza se acabe.
10 Porque mis enemigos han hablado contra mí,
y los que acechan mi vida consultan unidos
11 diciendo: "Dios lo ha abandonado.
Perseguidlo y capturadlo,
porque no hay quien lo libre."

12 Oh Dios, no te alejes de mí;
Dios mío, apresúrate a socorrerme.
13 Sean avergonzados y desfallezcan los adversarios de mi alma.
Sean cubiertos de vergüenza y de confusión los que buscan mi mal.
14 Pero yo siempre esperaré;
te alabaré más y más.
15 Mi boca proclamará tu justicia
y tu salvación, todo el día,
aunque no sepa enumerarlas.
16 Celebraré los poderosos actos del Señor Jehovah;
haré memoria de tu justicia,
que es sólo tuya.

17 Oh Dios, tú me has enseñado desde mi juventud;
hasta ahora he manifestado tus maravillas.
18 Aun en la vejez y en las canas,
no me desampares, oh Dios,
hasta que proclame a la posteridad
las proezas de tu brazo,
tu poderío a todos los que han de venir,
19 y tu justicia, oh Dios, hasta lo sumo.
Porque has hecho grandes cosas.
¡Oh Dios, quién como tú!

20 Tú, que me has hecho ver
muchas angustias y males,
volverás a darme vida,
y de nuevo me levantarás
desde los abismos de la tierra.
21 Aumentarás mi grandeza
y me volverás a consolar.
22 Asimismo, oh Dios mío,
te alabaré con la lira.
Tu verdad cantaré con el arpa,
oh Santo de Israel.

23 Mis labios se alegrarán,
cuando yo te cante salmos;
aun mi alma, a la cual has redimido.
24 También mi lengua hablará de tu justicia todo el día,
porque fueron avergonzados y confundidos los que procuraban mi mal.

SALMO 72

EL REINADO DEL REY IDEAL

(A Salomón)

1 Oh Dios, da tus juicios al rey,
y tu justicia al hijo del rey.
2 El juzgará a tu pueblo con justicia,
y a tus pobres con rectitud.
3 Los montes producirán paz para el pueblo;
y las colinas, justicia.
4 Juzgará a los pobres del pueblo;
salvará a los hijos del necesitado
y quebrantará al opresor.
5 Durará con el sol y la luna,
generación tras generación.

6 Descenderá como lluvia sobre la hierba cortada,
como los aguaceros que humedecen la tierra.
7 En sus días florecerá el justo;
habrá abundancia de paz,
hasta que no haya más luna.
8 Dominará de mar a mar,
y desde el Río hasta los confines de la tierra.
9 Delante de él se postrarán los habitantes del desierto,
y sus enemigos lamerán el polvo.
10 Los reyes de Tarsis y de las costas del mar le traerán presentes;
los reyes de Saba y de Seba le presentarán tributo.
11 Ante él se arrodillarán todos los reyes,
y le servirán todas las naciones.

12 Librará al necesitado que suplica,
y al pobre que no tiene quien le socorra.
13 Tendrá piedad del pobre y del necesitado,
y salvará las vidas de los necesitados.
14 De la opresión y de la violencia redimirá sus vidas;
la sangre de ellos será preciosa a sus ojos.
15 Vivirá, y se le dará el oro de Saba.
Se orará por él continuamente;
todo el día se le bendecirá.

16 Haya abundancia de grano en la tierra;
sea copioso en las cumbres de los montes.
Su fruto brotará como el Líbano,
y surgirá como la hierba de la tierra.
17 Para siempre será su nombre;
será perpetuado mientras dure el sol.
En él serán benditas todas las naciones,
y lo llamarán bienaventurado.

18 ¡Bendito sea Jehovah Dios, Dios de Israel!
Sólo él hace maravillas.
19 ¡Bendito sea para siempre su nombre glorioso!
Toda la tierra sea llena de su gloria.
Amén y amén.
20 Aquí terminan las oraciones de David hijo de Isaí.

TERCERA PARTE: SALMOS 73-89

SALMO 73

PROSPERIDAD ILUSORIA DE LOS IMPÍOS

(Salmo de Asaf)

1 ¡Ciertamente bueno es Dios para con Israel,
para con los limpios de corazón!

2 En cuanto a mí,
por poco se deslizaron mis pies;
casi resbalaron mis pasos,
3 porque tuve envidia de los arrogantes,
al ver la prosperidad de los impíos.
4 Pues no hay para ellos dolores de muerte;
más bien, es robusto su cuerpo.
5 No sufren las congojas humanas,
ni son afligidos como otros hombres.
6 Por eso la soberbia los ciñe cual collar,
y los cubre un vestido de violencia.
7 Sus ojos se les salen de gordura;
logran con creces los antojos de su corazón.
8 Se mofan y hablan con maldad;
desde lo alto planean la opresión.
9 Dirigen contra el cielo su boca,
y sus lenguas recorren la tierra.
10 Por eso mi pueblo va hacia ellos,
y beben de lleno sus palabras.
11 Ellos dicen: "¿Cómo sabrá Dios?"
o "¿Habrá conocimiento en el Altísimo?"
12 He aquí, estos impíos siempre están tranquilos,
y aumentan sus riquezas.

13 ¡Ciertamente en vano he mantenido puro mi corazón
y he lavado mis manos en inocencia!
14 Pues he sido azotado todo el día,
empezando mi castigo por las mañanas.

15 Si yo dijera: "Hablaré como ellos",
he aquí que traicionaría a la generación de tus hijos.
16 Pensé para entender esto;
ha sido duro trabajo ante mis ojos,
17 hasta que, venido al santuario de Dios,
comprendí el destino final de ellos:
18 Ciertamente los has puesto en deslizaderos,
y los harás caer en la decepción.
19 ¡Cómo han sido desolados de repente!
Se acabaron; fueron consumidos por el terror.
20 Como al despertar del sueño,
así, Señor, al levantarte,
despreciarás sus apariencias.
21 De veras se amargaba mi corazón,
y en mi interior sentía punzadas.
22 Pues yo era ignorante y no entendía;
yo era como un animal delante de ti.
23 Con todo, yo siempre estuve contigo.
Me tomaste de la mano derecha.
24 Me has guiado según tu consejo,
y después me recibirás en gloria.

25 ¿A quién tengo yo en los cielos?
Aparte de ti nada deseo en la tierra.
26 Mi cuerpo y mi corazón desfallecen;
pero la roca de mi corazón y mi porción es Dios, para siempre.
27 Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán;
pues tú destruirás a todo aquel que se prostituye apartándose de ti.
28 En cuanto a mí, la cercanía de Dios constituye el bien.
En el Señor Jehovah he puesto mi refugio para contar todas tus obras.

SALMO 74

LAMENTO POR LA RUINA DEL TEMPLO

(Masquil de Asaf)

1 ¿Por qué, oh Dios, nos has desechado para siempre?
¿Por qué humea tu furor
contra las ovejas de tu prado?
2 Acuérdate de tu congregación
que adquiriste en tiempos antiguos,
y redimiste para que sea la tribu de tu heredad:
este monte Sion en el cual has habitado.
3 Dirige tus pasos hacia las ruinas perpetuas;
todo lo ha destruido el enemigo en el santuario.

4 Tus adversarios han rugido en medio de tu santuario,
y han puesto sus estandartes por señal.
5 Fueron semejantes a los que levantan el hacha contra el tupido bosque.
6 Ahora, con hachas y barras
han destruido todas tus entalladuras.
7 Han prendido fuego a tu santuario;
han profanado el tabernáculo de tu nombre, echándolo a tierra.
8 Dijeron en su corazón:
"¡Destruyámoslos de una vez!"
Han quemado todos los lugares de culto a Dios en el país.
9 Ya no distinguimos nuestras señales;
ya no hay profeta,
ni con nosotros hay quien sepa hasta cuándo …
10 ¿Hasta cuándo, oh Dios, nos ha de afrentar el adversario?
¿Ha de ultrajar el enemigo tu nombre perpetuamente?
11 ¿Por qué retraes tu mano,
y retienes tu diestra en tu seno?

12 Sin embargo, Dios es mi Rey desde los tiempos antiguos.
El es quien obra salvación en medio de la tierra.
13 Tú con tu poder dividiste el mar;
rompiste sobre las aguas las cabezas de los monstruos acuáticos.
14 Tú machacaste las cabezas del Leviatán,
y lo diste por comida a los moradores del desierto.
15 Tú abriste el manantial y el arroyo;
tú secaste los ríos inagotables.
16 Tuyo es el día,
tuya es también la noche;
tú estableciste la luna y el sol.
17 Tú fijaste todas las fronteras de la tierra.
El verano y el invierno, tú los formaste.

18 Acuérdate de que el enemigo ha injuriado a Jehovah;
un pueblo vil ha blasfemado tu nombre.
19 No entregues a las fieras la vida de tu tórtola;
no olvides para siempre la congregación de tus pobres.
20 Mira el pacto;
porque los tenebrosos lugares de la tierra
están llenos de moradas de violencia.
21 No vuelva avergonzado el oprimido;
alaben tu nombre el pobre y el necesitado.
22 Levántate, oh Dios; defiende tu causa.
Acuérdate de cómo te injuria el vil todo el día.
23 No olvides el vocerío de tus enemigos;
constantemente sube el tumulto
de los que se levantan contra ti.


ACERCÁNDONOS CORRECTAMENTE A NUESTRO BIEN


REFLEXIÓN

En cuanto a mí, la cercanía de Dios constituye el bien (Salmo 73:28)

Exactamente éste es el concepto que siempre debemos mantener acerca de Dios, él es el supremo bien para nosotros. Mientras busquemos a Dios como es debido, entonces podremos recibir dirección de él. Mientras nos encontremos más cerca de Dios, nuestras fuerzas no desmayarán. Mientras estemos buscando su dirección continuamente, entonces andaremos por el camino correcto. Todo siempre dependerá de cuanto deseemos, estar tan cerca de Dios. O quizás prefiramos ser movidos y dirigido por nuestra propia sabiduría, y llamarla la dirección de Dios. Entonces veremos como todo nuestros caminos e torcerán, pero a nuestra vista los veremos derechos.  En nosotros manos está la decisión, pero no podremos reclamarle a Dios luego. No podremos decir nada, al darnos cuenta que nuestras sendas no son las correctas. Ni nuestros caminos son los caminos de Dios.

ORACIÓN

Mi Dios ayúdame a entender que mi bien se encuentra en tus cercanías, y no en lo que yo crea que las son. Amén.





viernes, 26 de junio de 2015

LECTURA 26 DE JUNIO

DÍA 177

26 DE JUNIO (SALMOS 68:1-70:5)

SALMO 68

LAS MARCHAS TRIUNFALES DE DIOS

(Al músico principal. Salmo de David. Cántico)

1 Dios se levantará,
y se dispersarán sus enemigos;
huirán de su presencia los que le aborrecen.
2 Como se disipa el humo,
así los disiparás.
Como se derrite la cera ante el fuego,
así perecerán los impíos delante de Dios.
3 Pero los justos se alegrarán;
se gozarán delante de Dios
y saltarán de alegría.

4 ¡Cantad a Dios!
¡Cantad salmos a su nombre!
¡Preparad camino al que cabalga sobre las nubes!
Jehovah es su nombre.
¡Alegraos delante de él!
5 Padre de los huérfanos y juez de las viudas
es Dios en su santa morada.
6 Es el Dios que hace habitar en familia a los solitarios
y saca a los cautivos a prosperidad,
pero los rebeldes habitan en sequedales.

7 Oh Dios, cuando saliste delante de tu pueblo,
cuando marchaste por el
desierto,      (Selah)
8 la tierra tembló;
también los cielos gotearon ante Dios.
Aquel Sinaí tembló delante de Dios, del Dios de Israel.
9 Abundante lluvia esparciste, oh Dios;
a tu posesión exhausta reanimaste.
10 Tu rebaño ha habitado en ella.
Por tu bondad, oh Dios,
has provisto para el pobre.

11 El Señor da la palabra,
y una gran hueste de mujeres anuncia la buena nueva:
12 "¡Huyen, huyen los reyes de los ejércitos!"
Y en casa las mujeres reparten el botín.
13 Aunque os recostabais entre los rediles,
las alas de la paloma se cubrieron de plata,
y sus plumas con la amarillez del oro.
14 Cuando el Todopoderoso esparció allí a los reyes,
el monte Salmón se cubrió de nieve.

15 ¡Monte de Dios es el monte de Basán!
¡Alto es el monte de Basán!
16 Oh montes de elevados picachos,
¿por qué miráis con hostilidad
al monte que Dios ha deseado como morada?
Ciertamente Jehovah habitará allí para siempre.

17 Los carros de Dios son miríadas de miríadas,
y millares de millares.
¡Entre ellos el Señor viene del Sinaí al santuario!
18 Subiste a lo alto, tomaste cautivos.
Tomaste tributos de los hombres,
aun de los rebeldes,
para que allí habitase Jehovah Dios.

19 ¡Bendito sea el Señor!
Día tras día lleva nuestras cargas
el Dios de nuestra salvación.      (Selah)
20 Nuestro Dios es Dios de salvación;
de Jehovah el Señor es el librar de la muerte.
21 Ciertamente Dios herirá la cabeza de sus enemigos;
la cabelluda coronilla del que camina en sus pecados.
22 El Señor dijo:
"De Basán los haré volver;
los haré volver de lo profundo del mar,
23 para que laves tus pies en sangre,
y también la lengua de tus perros en la de tus enemigos.

24 ¡Ved las marchas triunfales de Dios,
las marchas triunfales de mi Dios y Rey, en el santuario!
25 Los cantores van delante,
los músicos detrás,
y en medio van las jóvenes tocando tamboriles.
26 ¡Bendecid a Dios en la congregación!
¡Bendecid al Señor, vosotros de la estirpe de Israel!
27 Allí está Benjamín, el más joven, dirigiéndoles.
Allí están los jefes de Judá con su multitud,
los jefes de Zabulón y los jefes de Neftalí.

28 Tu Dios ha ordenado tu fuerza.
¡Confirma, oh Dios, lo que has hecho en nosotros!
29 Por causa de tu templo en Jerusalén,
los reyes te traerán obsequios.
30 Reprende a la fiera del cañaveral,
a la manada de toros con los becerros de los pueblos.
Atropella a los que persiguen la plata.
Dispersa a los pueblos que se complacen en las batallas.

31 Vendrán dignatarios de Egipto;
Etiopía extenderá sus manos hacia Dios.
32 Reinos de la tierra, cantad a Dios;
¡cantad al Señor!      (Selah)
33 Cantad al que cabalga en los cielos,
los cielos milenarios;
él emitirá su voz, su poderosa voz.
34 ¡Reconoced el poderío de Dios!
Sobre Israel sea su magnificencia,
y su poder en los cielos.
35 Temible eres, oh Dios, en tu santuario.
El Dios de Israel es quien da poder y vigor a su pueblo.
¡Bendito sea Dios!

SALMO 69

ORACIÓN DE UN ALMA ANGUSTIADA

(Al músico principal. Sobre Sosanim. Salmo de David)

1 ¡Sálvame, oh Dios,
porque las aguas han entrado hasta mi alma!
2 Estoy hundido en el lodo profundo, donde no hay suelo firme.
He llegado a las profundidades de las aguas,
y la corriente me ha arrastrado.
3 Cansado estoy de llamar;
mi garganta se ha enronquecido.
Mis ojos han desfallecido esperando a mi Dios.
4 Los que me aborrecen sin causa se han aumentado;
son más que los cabellos de mi cabeza.
Se han fortalecido mis enemigos que me destruyen sin razón.
¡He tenido que devolver lo que no había robado!

5 Oh Dios, tú conoces mi insensatez;
mis pecados no te son ocultos.
6 No sean avergonzados por mi culpa
los que esperan en ti,
oh Señor Jehovah de los Ejércitos.
No sean confundidos por mí
los que te buscan, oh Dios de Israel.
7 Por tu causa he sufrido afrenta;
confusión ha cubierto mi cara.
8 He venido a ser extraño a mis hermanos,
y extranjero para los hijos de mi madre.
9 Pues el celo por tu casa me ha consumido,
y las afrentas de los que te afrentan han caído sobre mí.
10 Me afligí a mí mismo con ayuno;
también esto me ha servido de afrenta.
11 Además, me puse cilicio como vestido
y llegué a servirles de refrán.
12 Hablaban contra mí los que se sentaban en el tribunal,
y los borrachos cantaban canciones contra mí.
13 Sin embargo, oh Jehovah, yo dirigía a ti mi oración
en el tiempo de tu buena voluntad.
Oh Dios, respóndeme por tu gran bondad,
por la verdad de tu salvación.
14 Sácame del lodo; no sea yo sumergido.
Sea yo librado de los que me aborrecen,
y de las profundidades de las aguas.
15 No me arrastre la corriente de las aguas;
no me trague el abismo,
ni la fosa cierre su boca sobre mí.

16 Escúchame, oh Jehovah,
porque buena es tu misericordia.
Mírame conforme a tu inmensa compasión.
17 No escondas tu rostro de tu siervo,
porque estoy angustiado;
apresúrate a escucharme.
18 Acércate a mi alma y redímela;
líbrame a causa de mis enemigos.
19 Tú conoces mi afrenta,
mi confusión y mi oprobio.
Delante de ti están todos mis enemigos.
20 La afrenta ha quebrantado mi corazón,
y estoy acongojado.
Esperé que alguien se compadeciera de mí, y no hubo quién.
Busqué consoladores y no hallé ninguno.
21 Además, me dieron hiel en lugar de alimento,
y para mi sed me dieron de beber vinagre.
22 Séales una trampa la mesa que tienen delante;
lo que es para bien, séales tropiezo.
23 Oscurézcanse sus ojos para no ver,
y haz que siempre tambaleen sus lomos.
24 Derrama tu ira sobre ellos,
y el furor de tu enojo los alcance.
25 Quede desolada su casa,
y en sus tiendas no haya morador.
26 Porque persiguieron a quien tú heriste,
y comentan el dolor de los que tú llagaste.
27 Añade maldad sobre su maldad,
y no entren en tu justicia.
28 Sean borrados del libro de los vivientes,
y no sean contados con los justos.

29 Yo estoy afligido y dolorido.
Tu liberación, oh Dios, me ponga en alto.
30 Alabaré con cánticos el nombre de Dios;
lo exaltaré con acciones de gracias.
31 Esto agradará a Jehovah más que sacrificios de toros
o de novillos que echan cuernos y pezuñas.
32 Lo ven los humildes y se alegran.
Buscad a Dios, y vivirá vuestro corazón.
33 Porque Jehovah escucha a los necesitados;
y no menosprecia a sus prisioneros.

34 Alábenle los cielos y la tierra,
los mares y todo lo que se mueve en ellos.
35 Porque Dios salvará a Sion
y reedificará las ciudades de Judá.
Habitarán allí y la poseerán.
36 Los descendientes de sus siervos la heredarán,
y los que aman su nombre habitarán en ella.

SALMO 70

ORACIÓN PIDIENDO LIBERACIÓN

(Al músico principal. Salmo de David. Para conmemorar)

1 ¡Ten a bien, oh Dios, librarme!
¡Oh Jehovah, apresúrate a socorrerme!
2 Sean avergonzados y humillados los que buscan mi vida.
Vuelvan atrás y sean confundidos los que desean mi mal.
3 Vuelvan a causa de su vergüenza
los que dicen: "¡Ajá, ajá!"
4 Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan.
Digan siempre los que aman tu salvación:
"¡Dios sea engrandecido!"
5 Aunque yo sea pobre y necesitado,
¡apresúrate y ven a mí, oh Dios!
Tú eres mi ayuda y mi libertador.
¡Oh Jehovah, no te tardes!


SACRIFICIOS EN LOS TIEMPOS ACTUALES


REFLEXIÓN

30 Alabaré con cánticos el nombre de Dios; lo exaltaré con acciones de gracias. 31 Esto agradará a Jehovah más que sacrificios de toros o de novillos que echan cuernos y pezuñas. (Salmo 69:30,31)

David siendo un salmista se dio cuenta de esta situación muy pronto, nosotros tenemos el privilegio de haber sustituido las antiguos sacrificios de animales por lo verdaderos sacrificios que agradan a Dios. Seguimos trayendo y presentando sacrificios a Dios, pero en el orden correcto en el orden que más le agrada. Los sacrificio de animales en el templo secaron, el sacerdocio Aarónico dejo de ser, las ofrendas vegetales, las libaciones y la de aceite ya no son más. Ahora adoramos a Dios con cánticos espirituales, con accione de gracias, pero que sean en espíritu hy verdad. Así debe de ser nuestra adoración en estos tiempos.

ORACIÓN

Mi Dios acepta mis sacrificios dados a ti, que mi corazón este siempre dispuesto para ofrecerte sacrificios que te agraden. Amén.






jueves, 25 de junio de 2015

LECTURA 25 DE JUNIO

DÍA 176

25 DE JUNIO (SALMOS 61:1-67:7)

SALMO 61

ANHELO DE LA PROTECCIÓN DE DIOS

(Al músico principal. Con Neguinot. Salmo de David)

1 Escucha, oh Dios, mi clamor;
atiende a mi oración.
2 Desde el extremo de la tierra
clamaré a ti cuando mi corazón desmaye.
Llévame a la roca que es más alta
que yo.
3 Porque tú me has sido refugio
y torre fortificada delante del enemigo.

4 Que yo habite en tu tabernáculo para siempre,
y me refugie al amparo de tus
alas.      (Selah)
5 Pues tú, oh Dios, has oído mis votos;
has dado heredad a los que temen tu nombre.

6 Días sobre días añadirás al rey;
sus años serán como generación tras generación.
7 Estará para siempre delante de Dios;
designa la misericordia y la verdad para que lo guarden.
8 Entonces cantaré salmos a tu nombre para siempre,
para pagar mis votos día tras día.

SALMO 62

DIOS, EL ÚNICO REFUGIO

(Al músico principal. A Jedutún. Salmo de David)

1 Sólo en Dios reposa mi alma;
de él proviene mi salvación.
2 Sólo él es mi roca y mi salvación;
él es mi refugio;
no seré grandemente movido.

3 ¿Hasta cuándo os ensañaréis contra un hombre?
¿Lo destrozaréis todos vosotros como a una pared inclinada o una cerca derribada?
4 Solamente consultan cómo derribarlo de su eminencia.
Se complacen con la mentira.
Con sus bocas bendicen,
pero en su interior maldicen.      (Selah)

5 Oh alma mía, reposa sólo en Dios,
porque de él es mi esperanza.
6 Sólo él es mi roca y mi salvación;
es mi alto refugio; no seré movido.
7 Dios es mi salvación y mi gloria;
en Dios está la roca de mi fortaleza y mi refugio.
8 Oh pueblos, esperad en él en todo tiempo;
derramad delante de él vuestro corazón,
porque Dios es nuestro refugio.      (Selah)

9 Por cierto, vanidad son los hombres comunes;
mentira son los hombres notables.
Si se los pesa a todos juntos en balanza,
serán menos que un soplo.
10 No confiéis en la opresión,
ni os envanezcáis con la rapiña.
Aunque se incremente la riqueza,
no pongáis en ella el corazón.

11 Una vez habló Dios;
dos veces he oído esto:
que en Dios hay fortaleza.
12 También en ti, oh Señor, hay misericordia;
pues tú pagas a cada uno según su obra.

SALMO 63

ORACIÓN DE UN ALMA SEDIENTA DE DIOS

(Salmo de David, compuesto cuando estaba en el desierto de Judá)

1 ¡Oh Dios, tú eres mi Dios!
Con diligencia te he buscado;
mi alma tiene sed de ti.
Mi cuerpo te anhela
en tierra árida y sedienta, carente de agua.
2 Te he contemplado en el santuario,
para admirar tu poder y tu gloria.
3 Porque mejor es tu misericordia que la vida;
mis labios te alabarán.
4 Por eso te bendeciré en mi vida,
y en tu nombre alzaré mis manos.
5 Como de sebo y de gordura se saciará mi alma;
mi boca te alabará con labios de júbilo.

6 Cuando en mi cama me acuerdo de ti,
medito en ti en las vigilias de la noche.
7 Porque tú eres mi socorro,
bajo la sombra de tus alas cantaré de gozo.
8 Mi vida está apegada a ti;
tu mano derecha me sostiene.

9 Los que buscan mi alma para destruirla
caerán en las profundidades de la tierra.
10 Los destruirán a filo de espada,
y serán la porción de las zorras.
11 Pero el rey se alegrará en Dios.
Será alabado cualquiera que jura por él,
pero será cerrada la boca de los que hablan mentira.

SALMO 64

DIOS PRENDE AL IMPÍO EN SU MALDAD

(Al músico principal. Salmo de David)

1 Escucha, oh Dios, mi voz en mi oración;
guarda mi vida del miedo al enemigo.
2 Escóndeme del consejo secreto de los malhechores,
del tumulto de los que obran iniquidad.

3 Ellos afilan sus lenguas como espadas,
y disponen palabras amargas como flechas,
4 para tirarlas a escondidas contra el inocente.
De repente tiran contra él, y no temen.
5 Se alientan unos a otros en perverso designio,
y planean esconder trampas.
Dicen: "¿Quién nos ha de ver?"
6 Traman maldad,
hacen un minucioso complot,
hasta el íntimo pensamiento de
cada uno de ellos
y lo profundo del corazón.

7 Pero Dios los herirá con sus propias flechas.
De repente les sobrevendrán sus heridas.
8 Los hará caer por sus propias lenguas;
todos los que los vean moverán la cabeza.
9 Todos los hombres temerán;
anunciarán la obra de Dios y entenderán sus hechos.

10 El justo se alegrará en Jehovah y confiará en él.
Se gloriarán todos los rectos de corazón.

SALMO 65

ALABANZA A DIOS POR SU PROVIDENCIA

(Al músico principal. Salmo. Cántico de David)

1 En Sion, oh Dios, te corresponde la alabanza;
a ti serán pagados los votos.
2 Tú oyes la oración;
a ti acudirá todo ser.
3 Las palabras de iniquidad prevalecen contra mí,
pero tú perdonarás nuestras rebeliones.

4 Bienaventurado el hombre que tú escoges y haces que se acerque a ti,
para que habite en tus atrios.
Seremos saciados del bien de tu casa,
de tu santo templo.

5 Con hechos tremendos nos responderás en justicia,
oh Dios de nuestra salvación,
esperanza de todos los confines de la tierra
y de todos los mares más distantes.
6 Tú eres el que afirmas las montañas
con poder, ceñido de poderío.
7 Tú eres el que sosiegas el estruendo de los mares,
el estruendo de las olas
y el tumulto de los pueblos.
8 Por eso los habitantes de los confines de la tierra tienen temor de tus maravillas.
Tú haces cantar de júbilo a las salidas de la mañana y de la noche.

9 Visitas la tierra y la riegas;
en gran manera la enriqueces.
El río de Dios está lleno de aguas.
Produces los trigales,
porque así lo has preparado.
10 Haces que se empapen sus surcos
y allanas sus crestas.
Disuelves los terrones con aguaceros
y bendices sus brotes.

11 Coronas el año con tus bondades,
y tus recorridos fluyen abundancia.
12 Los pastizales del desierto fluyen abundancia,
y las colinas se ciñen de alegría.
13 Los prados se visten de rebaños
y los valles se cubren de grano.
Gritan de júbilo y cantan.

SALMO 66

ALABANZA A DIOS POR SUS HECHOS

(Al músico principal. Cántico y salmo)

1 ¡Aclamad a Dios con alegría,
toda la tierra!
2 Cantad a la gloria de su nombre;
dadle la gloria en la alabanza.
3 Decid a Dios:
"¡Cuán admirables son tus obras!
Por tu gran poder se someterán a ti tus enemigos.
4 ¡Toda la tierra te adorará y cantará a ti!
¡Cantarán a tu nombre!"      (Selah)

5 Venid y ved los actos de Dios,
admirable en sus hechos
para con los hijos del hombre.
6 El convirtió el mar en tierra seca,
y por el río pasaron a pie.
¡Regocijémonos en él!
7 Se enseñorea con su poder para siempre;
sus ojos observan a las naciones
para que los rebeldes no se enaltezcan contra él.      (Selah)

8 ¡Bendecid, oh pueblos, a nuestro Dios!
Haced que se escuche la voz de su alabanza.
9 El es quien preservó la vida a nuestra alma
y no permitió que resbalasen nuestros pies.

10 Tú nos has probado, oh Dios;
nos has purificado como se prueba la plata.
11 Nos metiste en la red,
y pusiste apretura sobre nuestros lomos.
12 Hiciste que los hombres cabalgaran encima de nuestras cabezas.
Pasamos por el fuego y por el agua,
pero luego nos sacaste a abundancia.

13 Entraré en tu templo con holocaustos;
te pagaré mis votos
14 que pronunciaron mis labios
y que mi boca prometió cuando yo estaba angustiado.
15 Te ofreceré holocaustos de animales engordados,
con incienso de carneros.
Sacrificaré toros y machos
cabríos.      (Selah)

16 Venid; oíd, todos los que teméis a Dios,
y contaré lo que ha hecho por mi vida.
17 A él invoqué con mi boca
y con mi lengua lo ensalcé.
18 Si en mi corazón yo hubiese consentido la iniquidad,
el Señor no me habría escuchado.
19 ¡Pero de veras Dios me ha escuchado!
El atendió a la voz de mi oración.
20 ¡Bendito sea Dios,
que no echó de sí mi oración
ni de mí su misericordia!

SALMO 67

ALABANZA AL SALVADOR UNIVERSAL

(Al músico principal. Con Neguinot. Salmo y cántico)

1 Dios tenga misericordia de nosotros y nos bendiga.
Haga resplandecer su rostro sobre nosotros;      (Selah)
2 para que sea reconocido en la tierra tu camino,
y en todas las naciones tu salvación.

3 ¡Los pueblos te alaben, oh Dios!
¡Todos los pueblos te alaben!
4 Alégrense y gócense las naciones,
porque tú juzgarás a los pueblos con equidad
y guiarás a las naciones de la
tierra.      (Selah)

5 ¡Los pueblos te alaben, oh Dios!
¡Todos los pueblos te alaben!
6 La tierra dará su fruto;
nos bendecirá Dios, el Dios nuestro.
7 Dios nos bendiga,
y témanlo todos los confines de la tierra.


LA FIDELIDAD DE DIOS ES GRANDE


REFLEXIÓN

El río de Dios está lleno de aguas (Salmo 65:9)

El poder de Dios no se agota, siempre está lleno. Su bendición  nunca termina, siempre hace que la tierra produzca. A pesar de nosotros y de nuestros pensamientos y acciones, nunca podremos decir que Dios no dejo que el sol saliera, o que dejara de llover, o secara las fuentes de agua, o que no nos bendijera para que laboremos. No podremos reclamar a Dios que su misericordia siempre estuvo presente en nuestra vida, ni que no dejara que la naturaleza nos diera de su fruto. Siempre Dios permite que todo lo que él creó funcione correctamente, a pesar que hay personas que no le busquen ni le quieran. Nada podemos que reclamarle a Dios.

ORACIÓN

Mi Señor te doy gracia porque tu misericordia es infinita, y en muchas ocasiones no tomas en cuenta nuestro pecado. Amén.