domingo, 14 de junio de 2015

LECTURA 14 DE JUNIO

DÍA 165

14 DE JUNIO (JOB 41:1-SALMOS 4:8)

CAPÍTULO 41

1 »¿Sacarás tú al Leviatán con anzuelo?
¿Sujetarás con una cuerda su lengua?
2 ¿Pondrás soga de juncos en sus narices?
¿Horadarás con gancho su quijada?
3 ¿Acaso te colmará de ruegos?
¿Te hablará con palabras sumisas?
4 ¿Hará un trato contigo,
para que lo tomes por siervo perpetuo?
5 ¿Jugarás con él como con un pájaro?
¿Lo atarás para tus niñas?
6 ¿Negociarán por él los grupos de pescadores?
¿Se lo repartirán entre sí los mercaderes?
7 ¿Podrás llenar de arpones su piel
o su cabeza con lanza de pescar?
8 Pon sobre él tu mano:
Te acordarás de la batalla,
¡y nunca volverás a hacerlo!
9 He aquí que toda esperanza del hombre se frustra,
porque ante su solo aspecto uno cae hacia atrás.
10 Nadie hay tan osado que lo despierte.
¿Quién podrá presentarse delante
de él?
11 ¿Quién me ha dado primero para que yo le restituya?
¡Todo lo que hay debajo del cielo,
mío es!

12 »No guardaré silencio acerca de sus miembros,
ni de sus proezas, ni de su gallarda figura.
13 ¿Quién podrá levantar la superficie de su vestidura?
¿Quién se acercará a él con su doble coraza?
14 ¿Quién abrirá sus fauces?
Hay terror alrededor de sus dientes.
15 Su espalda está recubierta de hileras de escamas
herméticamente unidas entre sí.
16 La una se junta con la otra,
de modo que ni el aire puede pasar entre ellas.
17 Pegadas están unas con otras;
están trabadas entre sí y no se podrán separar.
18 Sus estornudos lanzan destellos de luz;
sus ojos son como los párpados del alba.
19 De su boca salen llamaradas;
escapan chispas de fuego.
20 De sus narices sale humo,
como de olla que hierve al fuego.
21 Su aliento enciende los carbones,
y de su boca salen llamaradas.
22 Su poderío reside en su cuello;
ante su presencia surge el desaliento.
23 Los pliegues de su carne son apretados;
son sólidos e inamovibles.
24 Su corazón es sólido como una roca,
sólido como la piedra inferior de un molino.
25 Cuando él se levanta,
los poderosos sienten pavor
y retroceden ante el quebrantamiento.
26 La espada que lo alcanza no lo afecta;
tampoco la lanza, ni el dardo, ni la jabalina.
27 Al hierro estima como paja,
y a la madera como a la corrosión del cobre.
28 Las flechas no le hacen huir;
las piedras de la honda le son como rastrojo.
29 Al garrote considera hojarasca;
se ríe del blandir de la jabalina.
30 Por debajo tiene escamas puntiagudas;
deja huellas como un trillo sobre el lodo.
31 Hace hervir el abismo como caldera
y convierte el mar en una olla de ungüentos.
32 Tras de sí hace resplandecer un sendero;
como si el océano tuviera blanca cabellera.
33 No existe sobre la tierra algo semejante;
está hecho exento de temor.
34 Menosprecia todo lo que es alto;
es el rey de todas las fieras arrogantes.

CAPÍTULO 42

JOB RESPONDE A JEHOVAH

1 Entonces Job respondió a Jehovah y dijo:

2 -Reconozco que tú todo lo puedes,
y que no hay plan que te sea irrealizable.
3 "¿Quién es ese que encubre el consejo,
con palabras sin entendimiento?"
Ciertamente dije cosas que no entendía,
cosas demasiado maravillosas para mí,
las cuales jamás podré comprender.
4 Escucha, por favor, y hablaré:
"Yo te preguntaré, y tú me lo harás saber."
5 De oídas había oído de ti,
pero ahora mis ojos te ven.
6 Por tanto, me retracto,
y me arrepiento en polvo y ceniza.

JEHOVAH RESTAURA Y BENDICE A JOB

7 Y aconteció, después que Jehovah habló estas palabras a Job, que Jehovah dijo a Elifaz el temanita:

—Mi ira se ha encendido contra ti y tus dos compañeros, porque no habéis hablado lo recto acerca de mí, como mi siervo Job. 8 Ahora pues, tomad para vosotros siete toros y siete carneros, id a mi siervo Job y ofreced holocausto por vosotros. Entonces mi siervo Job orará por vosotros, porque a él atenderé para no trataros con afrenta. Porque no habéis hablado lo recto acerca de mí, como mi siervo Job.

9 Entonces fueron Elifaz el temanita, Bildad el sujita y Zofar el namatita, e hicieron como Jehovah les había dicho. Y Jehovah atendió a Job.

10 Jehovah restauró a Job, cuando él oraba por sus amigos, y aumentó Jehovah al doble todo lo que había pertenecido a Job. 11 Entonces vinieron a él todos sus hermanos, todas sus hermanas y todos los que le habían conocido antes, y comieron con él en su casa. Se compadecieron de él y lo consolaron por todo aquel mal que Jehovah había traído sobre él. Cada uno de ellos le dio una pieza de dinero y un pendiente de oro.

12 Jehovah bendijo los últimos días de Job más que los primeros, y llegó a tener 14.000 ovejas, 6.000 camellos, 1.000 yuntas de bueyes y 1.000 asnos. 13 Tuvo también siete hijos y tres hijas. 14 A la primera le puso por nombre Jemima; el nombre de la segunda era Quesia, y el nombre de la tercera, Queren-hapuj. 15 No había en toda la tierra mujeres tan hermosas como las hijas de Job, y su padre les dio herencia entre sus hermanos.

16 Después de esto, Job vivió 140 años y vio a sus hijos y a los hijos de sus hijos, hasta cuatro generaciones. 17 Y murió Job anciano y lleno de años.

EL LIBRO DE LOS

SALMOS

PRIMERA PARTE: SALMOS 1-41

SALMO 1

EL JUSTO Y LOS PECADORES

1 Bienaventurado el hombre que
no anda según el consejo de los impíos,
ni se detiene en el camino de los pecadores,
ni se sienta en la silla de los burladores.
2 Más bien, en la ley de Jehovah está su delicia,
y en ella medita de día y de noche.

3 Será como un árbol
plantado junto a corrientes de aguas,
que da su fruto a su tiempo
y cuya hoja no cae.
Todo lo que hace prosperará.

4 No sucede así con los impíos,
que son como el tamo que arrebata el viento.
5 Por tanto, no se levantarán los impíos en el juicio,
ni los pecadores en la congregación de los justos.
6 Porque Jehovah conoce el camino de los justos,
pero el camino de los impíos perecerá.

SALMO 2

EL UNGIDO ASUME EL TRONO

1 ¿Por qué se amotinan las naciones
y los pueblos traman cosas vanas?
2 Se presentan los reyes de la tierra,
y los gobernantes consultan unidos
contra Jehovah y su ungido, diciendo:
3 "¡Rompamos sus ataduras!
¡Echemos de nosotros sus cuerdas!"

4 El que habita en los cielos se reirá;
el Señor se burlará de ellos.
5 Entonces les hablará en su ira
y los turbará en su furor:
6 "¡Yo he instalado a mi rey
en Sion, mi monte santo!"

7 Yo declararé el decreto:
Jehovah me ha dicho:
"Tú eres mi hijo; yo te engendré hoy.
8 Pídeme, y te daré por heredad las naciones,
y por posesión tuya los confines de la tierra.
9 Tú los quebrantarás con vara de hierro;
como a vasija de alfarero los desmenuzarás."

10 Y ahora, oh reyes, sed sabios;
aceptad la corrección, oh gobernantes de la tierra.
11 Servid a Jehovah con temor
y alegraos con temblor.
12 Besad al hijo, no sea que se enoje
y perdáis el camino;
pues se enciende de pronto su ira.
¡Bienaventurados todos los que en él se refugian!

SALMO 3

ORACIÓN PARA LA HORA DE LEVANTARSE

(Salmo de David compuesto cuando huía de su hijo Absalón)

1 ¡Oh Jehovah, cuánto se han multiplicado mis enemigos!
Muchos son los que se levantan
contra mí.
2 Muchos dicen acerca de mí:
"¡Dios no lo librará!"      (Selah)
3 Pero tú, oh Jehovah,
eres escudo alrededor de mí;
eres mi gloria y el que levanta mi cabeza.

4 Con mi voz clamé a Jehovah,
y él me respondió desde su santo monte.      (Selah)
5 Yo me acosté y dormí.
Desperté, porque Jehovah me sostuvo.
6 No temeré a las decenas de millares del pueblo que han puesto sitio
contra mí.

7 ¡Levántate, oh Jehovah!
¡Sálvame, Dios mío!
Porque a todos mis enemigos has golpeado en la mejilla,
y has quebrantado los dientes de los impíos.

8 De Jehovah viene la salvación.
¡Sobre tu pueblo sea tu bendición!      (Selah)

SALMO 4

ORACIÓN PARA LA HORA DE ACOSTARSE

(Al músico principal. Con Neguinot. Salmo de David)

1 ¡Respóndeme cuando clamo,
oh Dios de mi justicia!
Tú que en la angustia ensanchaste mi camino,
ten misericordia de mí
y oye mi oración.

2 Oh hijos del hombre,
¿hasta cuándo convertiréis mi honra en infamia, amaréis la vanidad y buscaréis el engaño?      (Selah)

3 Sabed que Jehovah ha apartado al piadoso para sí;
Jehovah oirá cuando yo clame a él.
4 Temblad y no pequéis.
Reflexionad en vuestro corazón sobre vuestra cama y estad en
silencio.      (Selah)
5 Ofreced sacrificios de justicia
y confiad en Jehovah.

6 Muchos dicen:
"¿Quién nos mostrará el bien?"
Haz brillar sobre nosotros, oh Jehovah, la luz de tu rostro.
7 Tú has dado tal alegría a mi corazón
que sobrepasa a la alegría que ellos tienen con motivo de su siega y de su vendimia.

8 En paz me acostaré y dormiré;
porque sólo tú, oh Jehovah,
me haces vivir seguro.


CONOCIENDO AL DIOS VERDADERO


REFLEXIÓN

De oídas había oído de ti, pero ahora mis ojos te ven. (Job 42:5)

Es como el fin último de todas las cosas de Dios, de nuestra relación con el Todopoderoso. Que le conozcamos verdaderamente, que sepamos exactamente quién es él. El propósito de Dios es que lleguemos a ese conocimiento pleno de él, no es que vivamos nuestra vida cristiana creyendo lo que nosotros queramos sobre él. Él es el Dios y nosotros sus criatura, si él nos llama a acercarnos más hacia él; entonces debemos dejar que sea quien se nos muestre tal como él es. No podemos vivir queriendo agradar a Dios, y teniendo un concepto de él impuesto por los demás; o creer en el Dios que otros han visto o han creído ver. Solo aceptará Dios en concepto de él, que él mismo nos haya dado; entonces podremos decir lo que Job dijo.

ORACIÓN

Mi Señor enséñame a verte tal y como tú quieres que yo te vea, que pueda tener el concepto exacto que tu mimo colocaste en mí. Amén.






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