martes, 16 de junio de 2015

LECTURA 16 DE JUNIO

DÍA 167

16 DE JUNIO (SALMOS 11:1-18:50)

SALMO 11

JEHOVAH, REFUGIO DEL JUSTO

(Al músico principal. Salmo de David)

1 En Jehovah me he refugiado.
¿Por qué, pues, decís a mi alma:
"Escapa cual pájaro al monte"?
2 Pues he aquí, los impíos han preparado su arco y han colocado las flechas en la cuerda, para atravesar en oculto a los rectos de corazón.

3 Si son destruidos los fundamentos,
¿qué podrá hacer el justo?
4 Jehovah está en su santo templo;
Jehovah tiene su trono en los cielos.
Sus ojos ven;
su vista examina a los hijos del hombre.

5 Jehovah prueba al justo,
pero su alma aborrece al impío
y al que ama la violencia.
6 Sobre los impíos hará llover brasas;
fuego, azufre y vientos huracanados
serán la porción de la copa de ellos.
7 Porque Jehovah es justo y ama la justicia;
los rectos contemplarán su rostro.

SALMO 12

JEHOVAH, PROTECTOR DE LOS POBRES

(Al músico principal. Sobre Seminit. Salmo de David)

1 Salva, oh Jehovah,
porque se han acabado los piadosos.
Han desaparecido los fieles de entre los hijos del hombre.
2 Cada uno habla falsedad con su prójimo, con labios lisonjeros;
hablan con doblez de corazón.

3 Jehovah destruirá todos los labios lisonjeros,
la lengua que habla grandezas.
4 Dijeron: "Por nuestra lengua prevaleceremos.
Si nuestros labios están a nuestro favor,
¿quién más se hará nuestro señor?"

5 Dice Jehovah: "Por la opresión de los pobres,
por el gemido de los necesitados
me levantaré ahora.
Los pondré a salvo del que se ensaña contra ellos."
6 Las palabras de Jehovah son palabras puras,
como plata purificada en horno de tierra, siete veces refinada.

7 Tú, oh Jehovah, los guardarás.
Guárdalos para siempre de esta generación.
8 Los impíos andan alrededor,
pero tú desprecias a los hijos del hombre.

SALMO 13

PETICIÓN DE AYUDA EN LA DESESPERACIÓN

(Al músico principal. Salmo de David)

1 ¿Hasta cuándo, oh Jehovah?
¿Me olvidarás para siempre?
¿Hasta cuándo esconderás tu rostro
de mí?
2 ¿Hasta cuándo tendré conflicto en mi alma,
y todo el día angustia en mi corazón?
¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?

3 ¡Mira; respóndeme, oh Jehovah, Dios mío!
Alumbra mis ojos para que no duerma de muerte.
4 No sea que mi enemigo diga:
"¡Lo vencí!"
Mis enemigos se alegrarán, si yo resbalo.
5 Pero yo confío en tu misericordia;
mi corazón se alegra en tu salvación.
6 Cantaré a Jehovah,
porque me ha colmado de bien.

SALMO 14

EL HOMBRE NECIO Y CORRUPTO

(Al músico principal. Salmo de David)

1 Dijo el necio en su corazón:
"No hay Dios."
Se han corrompido;
han hecho cosas abominables.
No hay quien haga el bien.

2 Jehovah miró desde los cielos
sobre los hijos del hombre
para ver si había algún sensato
que buscara a Dios.
3 Pero todos se habían desviado;
a una se habían corrompido.
No había quien hiciera el bien;
no había ni siquiera uno.

4 ¿Acaso todos los que obran iniquidad no saben que comen a mi pueblo como si fuera pan,
y que a Jehovah no invocan?
5 Allí temblarán de espanto,
porque Dios está con la generación de los justos.
6 Del consejo del pobre os habéis mofado,
pero Jehovah es su refugio.

7 ¡Quién hiciera que de Sion viniese la salvación de Israel!
Cuando Jehovah restaure de la cautividad a su pueblo,
se gozará Jacob; se alegrará Israel.

SALMO 15

EL HOMBRE PIADOSO

(Salmo de David)

1 Oh Jehovah, ¿quién habitará en tu tabernáculo?
¿Quién residirá en tu santo monte?

2 El que anda en integridad y hace justicia,
el que habla verdad en su corazón,
3 el que no calumnia con su lengua,
ni hace mal a su prójimo,
ni hace agravio a su vecino;
4 aquel ante cuyos ojos es menospreciado el vil,
pero que honra a los que temen a Jehovah;
aquel que a pesar de haber jurado en perjuicio suyo, no por eso cambia;
5 aquel que no presta su dinero con usura
ni contra el inocente acepta soborno.
¡El que hace estas cosas no será movido jamás!

SALMO 16

EXPRESIÓN DE FIDELIDAD Y CONFIANZA

(Mictam de David)

1 Guárdame, oh Dios, porque en ti me he refugiado.
2 Oh alma mía, dijiste a Jehovah:
"¡Tú eres el Señor!
Para mí no hay bien aparte de ti.
3 Para con los santos que están en la tierra,
y para con los íntegros,
es toda mi complacencia."

4 Se multiplicarán los dolores
de quienes se apresuran tras otro dios.
Yo no ofreceré sus libaciones de sangre,
ni con mis labios mencionaré sus nombres.
5 Oh Jehovah, porción de mi herencia, y mi copa,
¡tú sustentas mi destino!
6 Los linderos me han tocado en lugar placentero;
es hermosa la heredad que me ha tocado.

7 Bendeciré a Jehovah, que me aconseja;
aun en las noches me corrige mi conciencia.
8 A Jehovah he puesto siempre delante
de mí;
porque está a mi mano derecha,
no seré movido.
9 Por tanto, se alegró mi corazón,
y se gozó mi lengua.
También mi cuerpo descansará en seguridad.
10 Pues no dejarás mi alma en el Seol,
ni permitirás que tu santo vea corrupción.
11 Me mostrarás la senda de la vida.
En tu presencia hay plenitud de gozo,
delicias en tu diestra para siempre.

SALMO 17

LA ORACIÓN DE UN HOMBRE JUSTO

(Oración de David)

1 Escucha, oh Jehovah, una causa justa; atiende a mi clamor.
Presta oído a mi oración que es de labios sin engaño.
2 Proceda de tu presencia mi vindicación;
vean tus ojos la rectitud.

3 Tú has examinado mi corazón;
me has visitado de noche.
Me has probado y nada infame has hallado,
porque me he propuesto que mi boca no se exceda.
4 En cuanto a las obras de los hombres,
por la palabra de tus labios me he guardado de las sendas de los violentos.
5 Mis pasos se han mantenido en tus caminos,
para que mis pies no resbalen.

6 Yo te invoco, porque tú oirás, oh Dios.
Inclina a mí tu oído;
escucha mi palabra.
7 Muestra tus maravillosos actos de misericordia,
tú que a los que confían
libras con tu diestra de los que se levantan contra ti.
8 Guárdame como a la niña de tu ojo;
escóndeme bajo la sombra de tus alas
9 de la vista de los impíos que me oprimen,
y de mis enemigos mortales que me rodean.

10 Ellos están protegidos con su propio sebo;
con su boca hablan con soberbia.
11 Han rodeado nuestros pasos;
sobre nosotros ponen sus ojos para echarnos por tierra.
12 Se parecen al león que anhela la presa,
o al cachorro de león que se agacha en secreto.

13 ¡Levántate, oh Jehovah!
¡Hazle frente! ¡Somételo!
Con tu espada libra mi alma de los impíos.
14 Oh Jehovah, líbrame con tu mano de los hombres,
de los hombres de este mundo,
cuya parte está en esta vida;
cuyos vientres llenas con tus tesoros,
cuyos hijos se sacian
y aun dejan para sus pequeños.

15 En cuanto a mí,
en justicia veré tu rostro;
quedaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.

SALMO 18

CÁNTICO DE LIBERACIÓN

(Al músico principal. De David, siervo de Jehovah, quien dirigió a Jehovah las palabras de este cántico, el día que Jehovah le libró de mano de todos sus enemigos, y de mano de Saúl. El dijo:)

1 Te amo, oh Jehovah, fuerza mía.
2 Jehovah es mi roca,
mi fortaleza y mi libertador.
Mi Dios es mi peña; en él me refugiaré.
El es mi escudo, el poder de mi liberación y mi baluarte.

3 Invocaré a Jehovah, quien es digno de ser alabado,
y seré librado de mis enemigos.
4 Me rodearon los dolores de la muerte,
y los torrentes de la perversidad me atemorizaron.
5 Me rodearon las ligaduras del Seol;
me confrontaron los lazos de la muerte.

6 En mi angustia invoqué a Jehovah
y clamé a mi Dios.
El oyó mi voz desde su templo,
y mi clamor llegó delante de él,
a sus oídos.

7 La tierra se estremeció y tembló;
se conmovieron los cimientos de las montañas.
Se estremecieron, porque él se airó.
8 Humo subió de su nariz;
de su boca salió fuego consumidor,
y carbones encendidos saltaban de él.
9 Inclinó los cielos y descendió;
una densa oscuridad había debajo de sus pies.
10 Cabalgó sobre un querubín y voló;
se remontó sobre las alas del viento.
11 Puso tinieblas alrededor de sí como su morada secreta;
su cubierta es oscuridad de aguas y densas nubes.
12 Por el resplandor de su presencia
fueron atravesadas las nubes,
por el granizo y los carbones de fuego.

13 Jehovah tronó en los cielos;
el Altísimo dio su voz:
granizo y carbones de fuego.
14 Envió sus flechas y los dispersó;
arrojó relámpagos y los desconcertó.
15 A tu reprensión, oh Jehovah,
por el soplo del aliento de tu nariz,
se hicieron visibles los lechos de las aguas,
y se descubrieron los cimientos del mundo.

16 Envió desde lo alto y me tomó;
me sacó de las aguas caudalosas.
17 Me libró de mi poderoso enemigo
y de los que me aborrecían,
pues eran más fuertes que yo.
18 Se enfrentaron a mí el día de mi desgracia,
pero Jehovah fue mi apoyo.
19 El me sacó a un lugar espacioso;
me libró, porque se agradó de mí.

20 Jehovah me ha pagado conforme a mi justicia;
conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado.
21 Porque he guardado los caminos de Jehovah,
y no me he apartado impíamente de mi Dios.
22 Porque delante de mí han estado todos sus juicios,
y no he apartado de mí sus estatutos.
23 Fui íntegro para con él,
y me guardé de mi maldad.
24 Por tanto, Jehovah me ha recompensado conforme a mi justicia,
conforme a la limpieza de mis manos ante sus ojos.

25 Con el misericordioso
te muestras misericordioso,
e íntegro con el hombre íntegro.
26 Con el limpio te muestras limpio,
y eres sagaz con el perverso.
27 Salvas al pueblo humilde,
y humillas los ojos altivos.
28 Ciertamente haces que mi lámpara alumbre.
Jehovah, mi Dios, ilumina mis tinieblas.
29 Contigo desbarataré ejércitos;
con mi Dios saltaré murallas.

30 Perfecto es el camino de Dios;
probada es la palabra de Jehovah.
El es escudo a todos los que en él se refugian.
31 Porque, ¿quién es Dios fuera de Jehovah?
¿Quién es Roca aparte de nuestro Dios?
32 Dios es el que me ciñe de vigor,
y hace perfecto mi camino.
33 Hace que mis pies sean ágiles como los del venado,
y me mantiene firme sobre mis alturas.
34 Adiestra mis manos para la batalla;
así mis brazos pueden tensar el arco de bronce.

35 Me has dado el escudo de tu salvación;
tu mano derecha me ha sustentado,
y tu condescendencia me ha engrandecido.
36 Tú has ensanchado mis pasos debajo
de mí,
para que no tiemblen mis tobillos.
37 Perseguí a mis enemigos y los alcancé;
no volví sino hasta acabarlos.
38 Los golpeé, y no pudieron levantarse;
cayeron debajo de mis pies.
39 Me ceñiste de poder para la batalla;
doblegaste a mis enemigos debajo de mí.
40 Hiciste que mis enemigos me dieran las espaldas,
y destruí a los que me aborrecían.
41 Clamaron, pero no hubo quien los salvase.
Clamaron a Jehovah, pero él no les respondió.
42 Los desmenucé como polvo ante el viento;
los deshice como lodo de la calle.

43 Tú me libraste de las contiendas del pueblo,
y me pusiste como jefe de las naciones.
Aun los pueblos que yo no conocía me sirvieron.
44 Apenas oían de mí, me rendían obediencia.
Los hijos de los extranjeros me adulaban.
45 Los hijos de los extranjeros se desvanecían
y salían temblando de sus escondrijos.

46 ¡Viva Jehovah! ¡Bendita sea mi Roca!
Sea ensalzado el Dios de mi salvación,
47 el Dios que ejecuta mi venganza;
sujeta a los pueblos debajo de mí
48 y me libra de mis enemigos.
Tú me has enaltecido sobre mis adversarios,
y me has librado del hombre violento.
49 Por eso te confesaré entre las naciones, oh Jehovah,
y cantaré salmos a tu nombre.

50 El engrandece las victorias de su rey
y muestra misericordia a su ungido:
a David y a sus descendientes, para siempre.


APRENDIENDO A PRESTAR ATENCIÓN A LA VOZ DE MÍ CONCIENCIA


REFLEXIÓN

Bendeciré a Jehovah, que me aconseja; aun en las noches me corrige mi conciencia. (Salmo 16:7)

Dio nos habla siempre, nos dice y nos advierte de nuestros caminos torcidos. Pero escuchamos y no le hacemos caso, pareciera que tuviéramos la conciencia cauterizada como dice Pablo. Pero nuestro Dio siempre nos advierte, y la conciencia en nosotros es parte de esa imagen que tenemos de él en nosotros. Así que siempre me corregirá. Yo pienso que lo que dijo Pablo de la conciencia cauterizada, no tiene que ver con no sentir reprensión porque eso sería imposible, porque todos hemos sido creados a su imagen. Esto tiene que ver con que al sentir la reprensión, no le hacemos caso o simplemente nos aguantamos la reprensión pero luego sigomos adelante con nuestra actitud.

ORACIÓN

Mi Dios te doy gracias porque en ti tenemos quien nos ayude a comportarnos como es debido, ayúdame a siempre atender a tu reprensión en mi conciencia. Amén.





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