domingo, 7 de junio de 2015

LECTURA 7 DE JUNIO

DÍA 158

7 DE JUNIO (JOB 17:1-20:29)

CAPÍTULO 17

1 »Mi espíritu está atribulado;
mis días se extinguen.
El sepulcro está preparado para mí.
2 No hay conmigo sino burladores,
y mis ojos contemplan su hostilidad.
3 Por favor, deposita contigo una fianza para mí.
¿Quién me estrechará la mano?
4 Porque has cerrado su corazón al entendimiento;
por tanto, no los enalteces.
5 Los que por recompensa denuncian a sus amigos,
aun los ojos de sus hijos desfallecerán.

6 »El me ha expuesto como refrán a los pueblos;
ante ellos soy uno a quien escupen en la cara.
7 Mis ojos se han debilitado por la angustia;
todos mis miembros son como una sombra.
8 Los rectos se asombrarán de esto,
y el inocente se levantará contra el impío.
9 Pero el justo se aferrará a su camino,
y el limpio de manos aumentará sus fuerzas.
10 No obstante, volved todos vosotros;
venid, por favor.
Pero entre vosotros no hallaré ningún sabio.

11 »Han pasado mis días;
se han deshecho mis planes.
¡Aun los deseos de mi corazón!
12 Ellos convierten la noche en día:
"La luz está cerca de las tinieblas."
13 Aunque espere, el Seol será mi casa;
tenderé mi cama en las tinieblas.
14 A la fosa digo: "Tú eres mi padre",
y a los gusanos: "Mi madre y mi hermana."
15 ¿Dónde está, entonces, mi esperanza?
Y mi bien, ¿quién lo verá?
16 Descenderán al poder del Seol,
pues juntos bajaremos hasta el polvo.

CAPÍTULO 18

SEGUNDA INTERVENCIÓN DE BILDAD

1 Entonces intervino Bildad el sujita y dijo:

2 -¿Cuándo pondréis fin a las palabras?
Entended primero, y después hablaremos.
3 ¿Por qué somos tenidos por animales
y por torpes ante vuestros ojos?
4 ¡Oh, el que despedaza su alma con su furor!
¿Será abandonada la tierra por tu causa?
¿Será removida la peña de su lugar?

5 »Ciertamente se extingue la luz de los impíos,
y no resplandece la lumbre de su fuego.
6 La luz se oscurece en su morada,
y se apaga la lámpara que está sobre él.
7 Los pasos de su vigor son estrechados;
su propio plan lo hace caer.
8 Porque por sus propios pies es echado en la red,
y deambula en la maraña.
9 Una trampa lo atrapa por el talón;
el enredo se apodera de él.
10 Para él está escondida una cuerda en el suelo;
para él hay un lazo en el sendero.
11 Por todas partes lo sobrecogen los terrores,
y le persiguen pisando sus talones.
12 En su riqueza está hambriento,
y a su lado está lista la desgracia.
13 Carcome parte de su piel;
el primogénito de la muerte
devora sus miembros.
14 Es arrancado de su morada,
objeto de su confianza,
y es conducido ante el rey de los espantos.
15 El fuego habita en su tienda;
el azufre es esparcido sobre su morada.
16 Por abajo se secan sus raíces,
y por arriba se marchitan sus ramas.
17 Su memoria perece en la tierra,
y no tiene nombre en las calles.
18 Lo empujan de la luz a las tinieblas;
lo echan fuera del mundo.
19 No tendrá prole ni descendiente en su pueblo,
ni sobreviviente en sus moradas.
20 Los que vengan del oeste
se horrorizarán de su día,
y los que vengan del este
serán sobrecogidos por el espanto.
21 Tales son las moradas del impío,
y tal será el lugar del que no conoce a Dios.

CAPÍTULO 19

JOB RESPONDE A BILDAD

1 Entonces respondió Job y dijo:

2 -¿Hasta cuándo angustiaréis mi alma
y me trituraréis con palabras?
3 Ya me habéis injuriado diez veces.
¿No os avergonzáis de haberme atacado?
4 Si en verdad he errado,
conmigo permanecerá mi error.
5 Pero si en realidad vosotros os jactáis contra mí,
y contra mí usáis mi oprobio como argumento,
6 sabed, pues, que Dios me ha agraviado
y me ha envuelto en su red.

7 »He aquí, aunque grito:
"¡Violencia!", no soy oído;
doy voces, y no hay justicia.
8 El ha cercado mi camino,
para que yo no pase;
sobre mis senderos ha puesto tinieblas.
9 Me ha desvestido de mi gloria,
y ha quitado la corona de mi cabeza.
10 Por todos lados me despedaza,
y me marcho;
ha arrancado mi esperanza como a un árbol.
11 Hace que su furor se inflame contra mí
y me considera como a uno de sus adversarios.
12 A una vienen sus tropas;
allanan su camino contra mí,
y ponen sitio alrededor de mi morada.

13 »Hizo que mis hermanos se alejaran
de mí;
mis amigos se apartaron por completo.
14 Mis parientes me han fallado;
mis conocidos me han olvidado.
15 Los que habitan en mi casa y mis criadas me consideran un extraño;
he llegado a ser un extranjero ante sus ojos.
16 Llamo a mi siervo, y no responde;
con mi propia boca le tengo que rogar.
17 Mi aliento ha venido a ser repulsivo a mi mujer,
y apesto aun ante mis propios hijos.
18 Aun los niños me desprecian;
si me levanto, hablan contra mí.
19 Todos mis amigos íntimos me abominan;
aquellos a quienes amo se han vuelto contra mí.
20 Mis huesos se pegan a mi piel y a mi carne;
he escapado apenas con la piel de mis dientes.

21 »¡Compadeceos vosotros de mí!
¡Compadeceos de mí, oh amigos míos!
Porque la mano de Dios me ha tocado.
22 ¿Por qué me perseguís, como lo hace Dios?
¿No os satisfacéis con mi carne?

23 »¡Oh, que mis palabras fuesen escritas!
¡Oh, que fuesen grabadas en un libro!
24 ¡Que con cincel de hierro y de plomo
fuesen cinceladas en la roca para siempre!
25 Pero yo sé que mi Redentor vive,
y que al final se levantará sobre el polvo.
26 Y después que hayan deshecho esta mi piel,
¡en mi carne he de ver a Dios,
27 a quien yo mismo he de ver!
Lo verán mis ojos, y no los de otro.

»Mi corazón se consume dentro de mí.
28 Si decís: "¿Cómo lo acosaremos?",
y "La raíz del asunto se halla en él",
29 temed por vosotros ante la espada.
Porque la espada representa la ira
contra las iniquidades,
para que sepáis que hay un juicio.

CAPÍTULO 20

SEGUNDA INTERVENCIÓN DE ZOFAR

1 Entonces intervino Zofar el namatita y dijo:
2 -Es que mis inquietantes pensamientos me hacen responder,
y a causa de ello estoy dolorido.
3 He oído una reprensión que me afrenta,
y mi espíritu comprensivo me mueve a responder.

4 »¿Acaso sabes esto, que desde la antigüedad,
desde que fue puesto el hombre sobre la tierra,
5 el júbilo de los malvados es breve,
y la alegría del impío dura sólo por un momento?
6 Aunque su altivez suba hasta el cielo,
y su cabeza alcance a las nubes,
7 como su propio excremento, perecerá para siempre,
y los que lo vean dirán:
"¿Dónde está él?"
8 Como un sueño se esfumará y no será hallado;
se disipará como una visión nocturna.
9 El ojo que lo veía no lo verá más,
ni su lugar lo volverá a contemplar.
10 Sus hijos pedirán favores a los pobres,
y sus manos devolverán su riqueza.
11 Sus huesos, aún llenos de vigor juvenil,
yacerán con él en el polvo.

12 »Aunque el mal sea dulce en su boca,
y lo esconda debajo de su lengua,
13 aunque lo guarde y no lo deje ir,
sino que lo retenga en su paladar,
14 con todo su comida se descompondrá en sus entrañas;
veneno de áspides habrá dentro de él.
15 Devoró riquezas, pero las vomitará;
Dios las sacará de su vientre.
16 Chupará veneno de áspides;
lo matará la lengua de la víbora.
17 No verá los arroyos,
los ríos fluyendo miel y leche.
18 Devolverá el fruto de su labor sin haberlo tragado;
no gozará de la utilidad de sus negocios.
19 Porque oprimió y desamparó a los pobres,
y despojó casas que no había edificado.

20 »Porque no conoció sosiego en su interior,
no se salvará ni con su más preciado tesoro.
21 Nada quedó que no comiese;
por eso no durará su prosperidad.
22 En la plenitud de su opulencia tendrá estrechez;
toda la fuerza de la miseria
caerá sobre él.
23 Cuando se ponga a llenar su estómago,
Dios enviará sobre él el ardor
de su ira;
hará llover sobre él el fuego de su furor.
24 Huirá de las armas de hierro,
pero una flecha de bronce lo atravesará.
25 Saldrá una flecha por su espalda;
y la punta resplandeciente, por su hiel.
Los horrores vendrán sobre él.

26 »Todas las tinieblas le están reservadas,
como si fueran su tesoro.
Un fuego no atizado lo devorará,
y serán quebrantados los que hayan quedado en su morada.
27 Los cielos revelarán su iniquidad,
y la tierra se levantará contra él.
28 El producto de su casa será llevado
por los torrentes en el día de su furor.
29 Esta es la porción de parte de Dios para el hombre impío,
la heredad que por su palabra le ha asignado Dios.


CUANDO PERDEMOS TODA ESPERANZA


REFLEXIÓN

Han pasado mis días; se han deshecho mis planes. ¡Aun los deseos de mi corazón! (Job 17:11)

Podemos preguntarnos, estas intervenciones de Dios en sus hijos, ¿hasta dónde llegarán? En Job llegaron hasta las últimas consecuencias, hasta no desear nada, hasta ver morir sus planes, hasta simplemente ver la vida pasar frente a él. Pero es así como Dios nos procesa a veces, aunque para nosotros sea una pérdida de tiempo. Para Dios y sobre todo para nosotros es una gran ganancia, él nos está colocando exactamente donde quiere. Está llevando nuestro carácter al punto donde debe estar, al estado ideal según su perspectiva. No es fácil pasar por algo así y mantenerse firme, mantener la cordura y seguir amando a Dios. Pero al final estaremos en el lugar exacto que él desea que nos encontremos.

ORACIÓN

Mi Dios que pueda siempre amarte en medio de mi angustia y mí prueba. Amén.





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